viernes, 23 de septiembre de 2011

......."Submarine" (2010).......


Son pocas ya las películas que e visto últimamente ya estoy perdiendo esa buena costumbre de disfrutar en mi tiempo libre de la compañía de una película. Lamentablemente esto del internado a absorbido un poco mi vida y a dejado estragos... Aunque ahora en el internado viendo el lado bueno (diría yo excelente) me permitió conocer a una mujer muy especial en mi vida, apareció en el momento menos esperado pero se convirtió en lo que siempre había esperado!!! 
Bueno de lo poco que e visto, esta película ya se convirtió de mis favoritas que no me canso de ver, al principio que vi el corto de la pelicula le hice el fuchi y no la pele hasta que un día en el hospital en una de esas tardes donde reinaba el ocio, husmeando en mi lap, encontré que había descargado la peli y yo ni cuenta así que le di la oportunidad de verla, esa tarde recuerdo que se me fue rapidísimo mi guardia me atrapo totalmente, se me hizo una idea tan original el modo de la narración, las actuaciones que hasta cierto punto son totalmente frías los diálogos tienene una carga de sarcasmo, con humor negro incluso amor.... y pues hablando de amor, la historia del protagonista sobre su vida amorosa y su chica es algo muy avanzado para la edad que ello protagonizan. La historia secundaria de la película sobre la vida oculta de la madre es otro aspecto que hace interesante este filme.
La pelicula no tiene nada de predecible, todo lo logico que puedes esperar de la trama nunca pasa, es por eso que me atrapo de principio a final.

Super recomendada  al igual que el soundtrack que es por el líder de  Artic Monkeys 









miércoles, 21 de septiembre de 2011

.......Poema No. 13 "Te Quiero a las 10 de la mañana" - Jaime Sabines.......


Te quiero a las diez de la mañana, y a las once, y a las doce del día. Te quiero con toda mi alma y con todo mi cuerpo, a veces, en las tardes de lluvia. Pero a las dos de la tarde, o a las tres, cuando me pongo a pensar en nosotros dos, y tú piensas en la comida o en el trabajo diario, o en las diversiones que no tienes, me pongo a odiarte sordamente, con la mitad del odio que guardo para mí.

Luego vuelvo a quererte, cuando nos acostamos y siento que estás hecha para mí, que de algún modo me lo dicen tu rodilla y tu vientre, que mis manos me convencen de ello, y que no hay otro lugar en donde yo me venga, a donde yo vaya, mejor que tu cuerpo. Tú vienes toda entera a mi encuentro, y los dos desaparecemos un instante, nos metemos en la boca de Dios, hasta que yo te digo que tengo hambre o sueño.

Todos los días te quiero y te odio irremediablemente. Y hay días también, hay horas, en que no te conozco, en que me eres ajena como la mujer de otro. Me preocupan los hombres, me preocupo yo, me distraen mis penas. Es probable que no piense en ti durante mucho tiempo. Ya ves. ¿Quién podría quererte menos que yo, amor mío?




Jaime Sabines